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jueves, 6 de febrero de 2014

El test de Turing o la inteligencia de las máquinas

Alan Turing fue un visionario y siempre creyó en que las máquinas podrían evolucionar logrando una inteligencia artificial. Para exponer su tesis de las máquinas pensantes ideó el juego de imitación, lo que hoy conocemos como el test de Turing

“Si una máquina se comporta en todos los aspectos como inteligente, entonces debe ser inteligente”. Esta premisa, y casi convicción, llevó a Alan Turing a exponer en la prestigiosa revista filosófica Mind su pensamiento ante la comunidad científica británica. Su artículo, publicado en 1950 bajo el título "Computing machinery and intelligence", ahondaba sobre la inteligencia artificial haciéndose una sencilla y trascendental pregunta: ¿pueden las máquinas pensar?

Turing proponía en ese artículo lo que hoy se conoce como el test de Turing, y que consistía en llevar a cabo el juego de imitación. Para dicho juego es necesario un juez, ubicado en una habitación aislada, y un individuo y una máquina en otra. Ambos responderán por chat a la preguntas que les realice el interrogador. La máquina ha de hacerse pasar por un ser humano; si el juez es incapaz de distinguir entre el individuo y el ordenador, se considera entonces que la máquina ha alcanzado un determinado nivel de madurez: es inteligente.

Para Turing, la inteligencia artificial existirá cuando no seamos capaces de distinguir entre un ser humano y un programa de una computadora en una conversación a ciegas.

Pero la década de los cincuenta estaba lejos de ser una época en la que las ideas visionarias de Turing tuvieran cabida fácilmente. Tuvo que enfrentar críticas y comentarios –a los que respondía en el citado artículo– del ámbito teológico (Dios no ha dotado a los animales ni a las máquinas de alma), pero también matemático. Los colegas matemáticos dudaban de que una máquina pudiera contestar a preguntas que escaparan del sí o del no y que pudieran emular el intelecto humano.
De ELIZA a CAPTCHA

Más de diez años después del polémico artículo, un profesor emérito de informática del MIT, Joseph Weizenbaum, diseñó uno de los primeros programas en procesar lenguaje natural. ELIZA, inspirado en los postulados de Alan Turing, funcionaba buscando palabras clave en las frases escritas por el usuario y respondiendo con una frase modelo registrada en su base de datos.

Resultó tan convincente que algunas personas que interactuaron con el programa, sin saberlo, llegaron a pensar que realmente hablaban con un humano. Aunque ELIZA tenía sus límites: cuando no entendía el enunciado, repetía las palabras en forma de frases y expresiones incoherentes. Aún quedaba mucho para lograr una máquina inteligente.

En 1990 se inició el concurso Premio Loebner entre programas de ordenador que intentan pasar el test de Turing. Un juez humano se enfrenta a dos pantallas de ordenador, una de ellas se encuentra bajo el control de un ordenador, y la otra, bajo el control de un humano. El juez plantea preguntas a las dos pantallas y recibe respuestas.

El premio, que se celebra de forma anual, está dotado con 100.000 dólares para el programa que pase el test. La primera y única vez que un juez confundió a una máquina con un humano fue en el año 2010, cuando el robot Suzette, de Bruce Wilcox, superó la prueba.
Actualmente, una de las aplicaciones de la prueba de Turing más extendida es el control de spam. Este correo basura es generalmente enviado por un ordenador, así que el test de Turing puede usarse para distinguir si el remitente es humano o una máquina. El CAPTCHA, Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart (prueba de Turing pública y automática para diferenciar máquinas y humanos), esa conocida sucesión de números y letras, su ‘juez’ es, paradójicamente, un ordenador.
Captcha
Las predicciones de Turing sobre máquinas y el juego de imitación son todavía un desafío. El matemático pensaba que en unos 50 años las máquinas jugarían tan bien que un interrogador no podría realizar la adecuada identificación tras cinco minutos de preguntas. La inteligencia artificial sería algo común y corriente.

“Creo –decía Turing– que a finales de siglo la opinión educada general se habrá modificado de tal manera que se podrá hablar de máquinas que piensan sin esperar que lo contradigan”.
FUENTE: http://www.eldiario.es/

viernes, 8 de noviembre de 2013

Test de Hermann Rorschach

El test de las láminas con manchas de tinta fue creado por el psicoanalista suizo en 1921. Casi cien años después de diseño, tanto los diagnósticos psicológicos como las entrevistas de trabajo recurren a este método para descubrir aspectos de la personalidad de los pacientes

Unas manchas de tinta en diez cartones rectangulares. Es el sistema diseñado por el psiquiatra y psicoanalista suizo Hermann Rorschach en 1921, un método con plena vigencia porque casi cien años después de ser inventado sigue siendo utilizado por los profesionales hoy en día. El funcionamiento es sencillo: lo que vea cada persona en esas diez láminas revelará rasgos de su caracter y su personalidad.
Hermann Rorschach, que habría cumplido hoy 129 años, llevaba la pintura en la sangre: su padre era profesor de pintura y ya antes de adentrarse en el mundo de la psicología, le gustaba entintar el papel para obtener formas abstractas que, en la mayoría de las veces recordaban a animales voladores.
Puesto en práctica por primera vez en el año 1921, el test Rorschach, que adoptó el nombre de su creador, propone al sujeto diez láminas con manchas ambiguas en su significación, a través de las cuales se transparenta la personalidad del paciente.
Hermann Rorschach, nacido en Zurich el 8 de noviembre de 1884, estudió Medicina en Suiza y Alemania. Célebre médico de la primera generación freudiana, fue apodado desde muy pequeño por sus compañeros de clase como Klex por su habilidad en la «flexografía», juego que consiste en manchar con tinta una hoja de papel y después plegarla. El resultado, al desdoblarla, es un original borrón que suele adquirir formas variada que evocan objetos, animales o plantas. Fue este el germen que alimentó la idea de desarrollar un psicoanálisis basado en estas interpretaciones. Pero antes, Hermann Rorschach desarrolló su formación en el campo de la sanidad, orientándose hacia la medicina para estudiar, más tarde, psiquiatría con Eugen Bleuler y Carl Gustav Jung en la Clínica del Burghölzli. Y descubrió entonces las ideas freudianas.
Curiosamente, a Hermann Rorschach, al igual que a Freud, le marcó de manera determinante la obra de Dmitri Merejkovski La novela de Leonardo da Vinci, en particular el capítulo en el que se abarca como el maestro hace surgir una «quimera de fauces abiertas» siguiendo con el dedo las manchas de humedad de un viejo muro. Años más tarde, en 1919, fundó con Oskar Pfister y Emil Oberholzer la Sociedad Suiza de Psicoanálisis y durante los tres últimos años de su fugaz vida redactó la gran obra que lo haría célebre Psychodiagnostik, publicada un año antes de su muerte.
En Psychodiagnostik Hermann Rorschach desplegó el principio del test proyectivo. Esta prueba está destinado a explorar el mecanismo de las representaciones que imaginan niños y adultos. Para ello, el test les hace expresar asociaciones verbales a partir de manchas. Heredero de la tradición romántica alemana, pero al mismo tiempo con aspiraciones reformistas, Rorschach diferencia dos funciones principales de la actividad psicológica: la introversión o el mundo de las imágenes interiores y la extraversión o el ámbito de la relación social, los colores, las emociones, la interactuación.
El test de Rorschach consta de diez láminas divididas en tres tipos: cinco acromáticas, tres cromáticas y dos en negro y en rojo. Hermann Rorschach explicaba que la prueba consiste en interpretar formas accidentales, es decir, imágenes sin configuración determinada. No existen respuestas correctas o incorrectas para definir los dibujos, sino ideas comunes, las más repetidas, más populares o convencionales. Si el individuo se aleja en su contestación demasiado de ellas reflejará un distanciamiento de la realidad.
Para evaluar las respuestas del test de Hermann Rorschach se utilizan varios criterios como el tiempo que tarda el sujeto en identificar algo en la mancha, la posición (si ve el objeto girado), localización (lugar concreto de la mancha en la que se visualiza algo), forma, movimiento, si el color justifica el resultado final o la categoría (si advierte una forma humana, animal, un objeto...). Las lecturas de esta prueba han tenido varias vertientes psicológicas y juesto es en este punto donde se encuentran sus grandes pegas. Su mala utilización y la escasa comprobación científicamente en la que se sustenta este método hacen que ciertas corrientes rechacen su utilización y fiabilidad.
Hermann Rorschach murió a los 37 años, como consecuencia de una apendicitis aguda, antes de que lo pudieran operar.



domingo, 8 de septiembre de 2013

Cartas de Ishihara: ¿diferencias bien los colores? Haz la prueba

En 1917, el doctor Shinobu Ishihara inventó la prueba de ceguera a los colores, una forma de descifrar si eres daltónico y qué tipo de daltonismo tienes.
Son cartas de lunares de colores inconexos que forman números y líneas que únicamente son visibles si puedes diferenciar entre ciertas tonalidades similares entre sí. Como indican nuestros compañeros de The Huffington Post, la prueba es simple,pero tan exacta que todavía se utiliza hoy en día.
Si no lo crees, aquí puedes hacer la prueba. Las siguientes imágenes forman parte de la prueba de color de Ishihara y con ellas puedes comprobar si tienes una visión normal, protanopia (carencia de sensibilidad al color rojo), protanomalía (percepción débil del color rojo), deuteranopia (ceguera al color verde) o deuteranomalía (ceguera al color verde suave). Si quieres, puedes compartir tus resultados en los comentarios. ¡Vamos!
1.) 
2013-09-05-ScreenShot20130904at1.54.19PM.png
Si tienes una visión normal, verás el 42.
Si tienes ceguera al color rojo, sólo verás el 2.
Si tienes ceguera al verde, sólo verás el 4.
2.) 
2013-09-05-ScreenShot20130904at1.53.56PM.png
Si tienes una visión normal, verás el 73.
Si eres daltónico, no verás ningún número.
3.) 
2013-09-05-ScreenShot20130904at1.53.01PM.png
Si tienes una visión de color normal, verás el 74.
Si tienes ceguera al verde, verás el 21.
Si eres completamente daltónico, no verás ningún número.
4.) 
2013-09-05-ScreenShot20130904at1.54.14PM1.png
Si tienes visión normal, verás el 26.
Si eres daltónico al rojo aparecerá un 6, si eres ligeramente daltónico al rojo verás un débil 2 también.
Si eres daltónico al verde verá un 2 , y si eres ligeramente daltónico al verde verás un débil 6 también.
5.) 
2013-09-05-12.png
Si tienes una visión normal, verás el 12
Si no puedes ver el 12... tu problema es otro, porque todo el mundo puede ver este número.